jueves, 29 de mayo de 2014
apodyopsis
se escuchaba esa música
tan ardiente en su andar.
las musas me daban la espalda
yo cargaba con tantas noches amargas
que un guiño de mis entrañas
no despertaría a esa princesa.
tan lejana, tan parecida a "perfecta",
tan escultura, tan obra maestra.
unos ojos enloquecidos y enloquecedores
arrebataron en esa carne excitante,
solo esa manofactura que contamina,
y toda la hermosura de aquella mina
se vio realzada muy desafiante
aniquilando velos, corriendo cortinas
aquella alimaña moviendo piedras
para saborear en una relamida
la inocencia de su sabrosa presa.
tan lindo que aspiraba.
una lastima, ya no reía.
pero si que serpenteaba.
entre peligrosas tierras extrañas
entre madrigueras ermitañas
y por una camino..
que atrapa mas de lo que lleva.
el ausente
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